miércoles 12 de septiembre de 2007

Princesa Malina

Miraba de reojo como sus sirvientes le servían, él era especial, no sólo era su guardaespaldas, también era su amigo y confidente, quizás más que su confidente.
Esta vez era diferente, él no brillaba como de costumbre, su sombra se veía opacada por el frío que golpeaba su rostro. Los días pasaban, las noches caían y todo seguía su curso.Yo pensaba y repetía: no basta la rutina que genera estabilidad, se necesita un arrebato en seco para poder entregar una gota de felicidad. Mis palabras parecían no tener significado, yo sabía que es lo que deseaba y si no hubiese sido así como habría podido guardar este secreto con tanto recelo y pasión.
Malina se acerco a nevan, lo abrazo y preguntó por qué su brillo se había opacado por el silencio de la noche, a lo que el contestó: princesa Malina, futura reina de Grace, mi princesa es acaso que no se ha dado cuenta de lo que siento por usted?, es acaso un pecado amarla como la amo?. No soporto la sola idea que se case con el príncipe Perky para convertirse en una reina de bien, lujos y una vida placentera, no soporto la idea de ya no verla y servir a un hombre que me ha robado a la mujer que amo. Malina quedo estupefacta, el silencio abundaba en la habitación, no sabía que decir, los recuerdos se le venían a la mente y su corazón latía a mil por hora gracias a esta gran confesión. Malina no supo que hacer o decir por lo que salió corriendo del castillo y se dirigió al bosque encantado de Grace donde abundaban brujos y hechiceras. Malina estaba muy desconcertada, jamás imaginó que Nevan el gran amor de su vida, su gran secreto, sintiera con gran pasión el amor que tanto había ocultado por años. Nevan salió tras Malina, pero esta se perdió entre los arbustos y espinos que rodeaban el lugar. Nevan sabía donde encontrarla, Malina y Nevan solían introducirse en el corazón del bosque, donde la naturaleza los acompañaba junto al canto de los animales. Malina por otra parte llegaba al corazón del bosque donde solía ir en compañía de Nevan, y en el cual sus tardes se hacían un capullo de felicidad. Malina estaba confundida, por una parte estaban sus padres, su casamiento con Perky y su ascensión a reina, por otra el gran amor que sentía por Nevan, su fiel guardián. Malina no pudo más y rompió a llorar. Los problemas la acomplejaban y el sólo hecho de pensar en estar con Nevan le producía un doble sentimiento que asqueaba el lugar.
“Amo estar contigo, te amo por sobre todas las cosas, pero no puedo estar contigo, debo casarme y convertirme en una reina ejemplar, no hay tiempo, ya no hay tiempo para amar ni ser amado, nuestro futuro ha acabado”.
Nevan llegó al lugar donde se encontraba Malina, la vio llorando y lo único que pudo hacer fue abrazarla y pedirle perdón. Ella no comprendía por qué Nevan estaba disculpándose con ella, él no había hecho nada malo, entonces le dijo: por qué me pides perdón?, Nevan contestó: la he hecho llorar princesa Malina, por favor perdóneme por lo que he hecho y dicho, ella reacciono mal y le dijo: no lloro porque me amas, mis lágrimas no se deben a tu confesión, sino a mi confesión. Nevan quedo petrificado y no supo que decir, no comprendía y estaba más que claro que Malina lo amaba, sólo quería escucharlo de sus labios, así que con voz inconsciente dijo: qué confesión?, Malina llorando dijo: Nevan te amo, te amo, no sabes cuanto he guardado este gran secreto. Nevan sonrío y la beso. Fue el beso más pasional y atractivo que se haya visto.
Malina no pensaba, sólo dedicaba sus sentidos a ese beso que los unía en amor.Nevan la soltó, tomo sus manos y le dijo: Malina te amo, ella recordo a sus padres y su ascensión a reina y dijo: también te amo Nevan, pero no podemos estar juntos, nuestro futuro ha acabado. Luego de estas palabras salió corriendo hacia el castillo. Nevan derramaba lágrimas por el amor de Malina.